16 Profecías que Comprueban que Jesús es el Mesías – Segunda Parte 2

Con Dr. John Ankerberg, Dr. Walter Kaiser, Dr. Darrell Bock

los derechos de autor @2014 A.T.R.I

Programa 2 – La Humildad del Mesías

Announcer: Hoy en el programa de John Ankerberg. ¿Ha dado Dios profecías específicas cientos de años atrás sobre una persona especial que Él enviaría a la tierra llamado el Mesías? ¿Qué profecías específicas ha dado Dios? ¿Dónde se encuentran en las Escrituras hebreas? ¿Reconoció el pueblo hebreos, a quienes las profecías vinieron, que se les habían dado promesas específicas que señalaban hacía el Mesías? En esta serie vamos a examinar 16 profecías dadas al pueblo hebreo desde Adán a Abraham, desde Moisés a David, desde Isaías a Daniel y Zacarías. Preguntaremos, ¿prueban estas asombrosas profecías que Jesús es el Mesías de Dios?

Mi primer invitado es el Dr. Walter Kaiser, prominente teólogo y escolástico  bíblico en las Escrituras hebreas en América hoy en día. El Dr. Kaiser es Presidente Eméritos y profesor distinguido del Antiguo Testamento del Seminario Teológico Gordon-Conwell en Hamilton, Massachusetts. También estará con nosotros el Dr. Darrell Bock, él es un prominente teólogo y escolástico bíblico de los textos del Nuevo Testamento. Él es el Profesor e Investigador Principal de estudios Nuevo testamentarios y Director Ejecutivo de Asignaciones Culturales en el Seminario Teológico de Dallas, Texas.  Únete de esta edición especial del Programa de John Ankerberg.

***

Dr. John Ankerberg: Bienvenido a nuestro programa. Soy John Ankerberg y tengo conmigo a dos distinguidos invitados, el Dr. Walter Kaiser y el Dr. Darrell Bock. Te invitamos a que investigues junto con nosotros la pregunta: ¿Existen profecías específicas en las Escrituras hebreas que identifican a un futuro Mesías? Y uno de los pasajes de las Escrituras hebreas que estamos viendo está en Isaías 53. Ya hemos visto otros pasajes, pero hoy vamos a tomar estos versículos. Los voy a poner en la pantalla, a continuación, voy a pedir a mis invitados que comenten sobre ellos. El profeta Isaías dice: “Él [el siervo] fue oprimido y afligido, pero no abrió su boca; como cordero que es llevado al matadero, y como oveja que ante sus trasquiladores permanece muda, no abrió Él su boca. Por opresión y juicio fue quitado; y en cuanto a su generación, ¿quién tuvo en cuenta que Él fuera cortado de la tierra de los vivientes por la transgresión de mi pueblo, a quien correspondía la herida? Se dispuso con los impíos su sepultura, pero con el rico fue en su muerte, aunque no había hecho violencia, ni había engaño en su boca.”

Dr. Kaiser, estoy tan contento de que estés aquí con nosotros, tú has estudiado este pasaje durante muchos años, y has escrito acerca de estos versículos. Puedes explicarnos estos versículos uno a uno y comentarnos qué está pasando. ¿Qué nos está diciendo Dios sobre esta profecía del profeta Isaías muchos años antes de que Cristo viniera?

Dr. Walter Kaiser: Bueno, aquí hemos llegado a la cuarta sección o estrofa de tres versículos. Hemos visto “El Misterio del Siervo” en Isaías 52:13-15. Luego vimos  “El Desprecio del Siervo”, 53:1-3. Después estudiamos el corazón de este pasaje “La Expiación del Siervo”, y cómo Dios hizo posible la unió del hombre con Dios de nuevo. Ahora tenemos “La Sumisión del Siervo”. Vemos su sumisión en el versículo 7 con Su sufrimiento; y en el versículo 8 es sumiso en su muerte; y en el versículo 9 es sumiso en su sepultura. Y todo esto se puede confirmar tanto teológica como históricamente. Por ejemplo, los cinco juicios ilegales por los que el Señor tuvo que pasar, a pesar de ello, Él no dijo ni una palabra de queja. El texto dice que Él no abrió Su boca. Él se enfrentó a cinco escrutinios; cada uno de ellos ilegal; En primer lugar,  Ananías lo examinó. Luego, se le examinó en el patio del Sumo sacerdote. El tercero fue frente a Pilato que lo interrogó. Y después, el cuarto, Herodes, el representante del César. Y por último, Pilato dictaminó el juicio y con un cubo de agua, se lavó las manos y dijo: “Soy inocente de todo este asunto.” Pero, por supuesto, él no podía resolver su inocencia de esa manera, no, tan fácilmente.

Otro ejemplo lo vemos cuando el texto nos dice que: “Se dispuso con los impíos su sepultura” es decir, Él fue colgado en la cruz entre dos ladrones, y el texto nos dice que eran hombres impíos, en plural. Y luego dice que fue puesto en la tumba de un hombre rico, en singular, esta vez, no es plural. ¿Cómo podría el texto de Isaías saber todo esto muchos años antes? Pues, Isaías escribió alrededor del año 800 a.C. Así pues, esto se está llevando  a cabo 800 años más tarde. José de Arimatea, dice, “Pónganlo en mi tumba.” Él era un hombre rico que era parte del liderazgo del sanedrín en ese momento. Y todo esto ocurre sin que nuestro Señor haga nada en cuanto a abrir su boca. Es por eso que esto no puede ser un poema sobre la nación de Israel. Pues dice: “aunque no había hecho violencia, ni había engaño en su boca.” Eso no encajaría con ninguno de nosotros, ni mucho menos a ninguno en Israel. Y por eso el texto habla de la sumisión de nuestro Señor. En todos los sentidos se sometió, y la historia lo confirma.

Ankerberg: Dr. Bock, tú eres de trasfondo judío, y tú dices que este pasaje, de Isaías 53, no siempre se lee en las congregaciones judías. ¿Es eso cierto?

Dr. Darrell Bock: Es correcto; no es parte del ciclo tradicional de las lecturas judías. Es un pasaje que se ha puesto a un lado y marginado, casi olvidado. Es un texto olvidado, pero que debería ser en gran manera recordado porque en él tenemos el tema central de la obra del Libertador. Sabes, una de las preguntas que tenemos sobre este pasaje es, ¿Cómo podemos saber que se trata sobre el Mesías? El título que se da es del Siervo, y no vemos el título de Mesías en este pasaje. Pero, una de las formas que sabemos que se trata de Él, es  porque ésta es la segunda parte de Isaías. En la primera parte de Isaías hemos visto quién era el Libertador. Él era un rey; él era poderoso; él iba a liberar, sabes, él iba a ser este Príncipe de la paz y Admirable Consejero. Y en la primera parte de Isaías obtenemos esta imagen exaltada. Pero ahora estamos en la segunda parte de Isaías; y si olvidas relacionar la segunda mitad con la primera parte, no puedes tener la historia completa.

Y así nos fijamos en este pasaje, lo que vemos aquí es Jesús sufrimiento injustamente. Él no dice ni una palabra. En medio de estos pasajes, cuando se cuenta en los evangelios, que Jesús está siendo cuestionado en todos estos escrutinios, varias veces en Lucas 23 se nos dice, “que era inocente, no digno de ninguna culpa”, etc, y la imagen es la de alguien que se está enviando a la muerte, pero que no se lo merece. Eso es exactamente lo que este pasaje está describiendo. Cuando el eunuco etíope comparte con Felipe que él está leyendo Isaías 53, es esta parte del pasaje que está leyendo. La muerte de Jesús fue injusta,  Pero por otro lado lo que eso significa es, que si la muerte de Jesús fue injusta, entonces, lo que Él declaró ser es lo que es, y si lo que declaró ser es quien Él es, entonces eso quiere decir que debemos prestar atención a este mensaje que Jesús nos trae, esta misión que Él nos trae, esta oferta de volver a conectar con el Dios viviente. Así que como un receptor tiene electricidad, todo lo que tenemos que hacer es conectarnos al receptor y volver a conectarnos con el Dios viviente a través de lo que este siervo proporciona para nosotros, por un lado, Él llevó nuestros pecados. Por otro lado Él lo soportó inocentemente, fue a Su muerte injustamente. Pero podemos ser Su pueblo por lo que ha hecho por nosotros.

Ankerberg: Quiero ir a una de las cosas que escribiste en tu tesis doctoral que trata sobre el mismo juicio de Jesús, pues estamos discutiendo la frase, “y no abrió su boca”, pero hubo una parte donde Él estuvo obligado a abrir su boca y él hizo algunas declaraciones. Llévanos a través de lo que sucedió en el Evangelio de Marcos.

Bock: Bueno, esto es técnicamente una examinación y no un juicio, porque en la escena judía, donde el Sumo sacerdote  hace esta pregunta a Jesús acerca de si Él es en efecto lo que Él dice ser, “¿Eres el Mesías? ¿Eres el Hijo de Dios?” Ellos no tienen el derecho de dictaminar una sentencia, Así que están simplemente recopilando pruebas para poder ir a Roma y hacer una denuncia religiosa, y convertirla en una denuncia política, y hacer que Pilato condene a Jesús a muerte por sedición. Así pues, esto es lo que está pasando.

Ankerberg: Permítanme leer el pasaje para que nos pongamos en contexto, luego quiero que lo expliques, ¿de acuerdo? Estamos leyendo el texto de Marcos, el relato más antiguo, en 14:61-65: “El Sumo sacerdote preguntó a Jesús: “¿Eres tú el Cristo?” es decir, el Mesías, “¿El Hijo del Bendito?” Ellos no podían decir “Dios”, por lo que dijeron “El Hijo del Bendito”. Así que preguntaron, “¿Eres tú el Mesías, el Hijo de Dios?” Y Jesús dijo: “Yo soy.” Explica que esto significa. Y luego tenemos esta frase “Y verás,” la cual todavía no hemos visto, pero, “el Hijo del Hombre está sentado a la diestra del poder de Dios, y está viniendo en las nubes en el cielo.” Esto les enfurece tanto que “el Sumo sacerdote rasgó sus vestiduras y dijo: ‘¿Qué más evidencia  necesitamos? Habéis escuchado su blasfemia. ¿Qué decidís? “Y todos ellos le condenaron como digno de muerte.” ¿Qué está pasando aquí?

Bock: Bueno, la pregunta se hace con profundo respeto a Dios. “¿Eres tú el Mesías, el Hijo del Bendito?” En el judaísmo, si se quería comunicar respeto a Dios no hablabas acerca de Dios directamente; no podías ni decir Su nombre; Se usaba un eufemismo para referirse a Él. Así que la pregunta comienza con un excelente respeto hacia Dios. Jesús responde primero con un “Yo soy.” Ahora, algunas personas especulan mucho sobre esto, a mí no me gusta buscar más de lo que el texto dice, pero algunos dicen que el “Yo soy”: se refiere al “Yo Soy” de Éxodo, la identificación de Dios como el Señor-Yawhe. No creo que esto sea así. Creo que Él simplemente está respondiendo que sí. Pero luego combina el Salmo 110:1 y Daniel 7: 13-14, y esto de “cabalgando sobre las nubes” de Daniel 7, esto de estar “sentado a la diestra de Dios”. Prácticamente,  dice, “Me pueden tener en este juicio, e incluso me pueden condenar a muerte. Me pueden llevar frente a Pilato para que sea condenado a muerte, pero estoy aquí para decirles que un día voy a estar sentado a la diestra de Dios y voy a ser vuestro juez.” A ellos no les gustó esa respuesta, porque eso sugería que Dios iba a vindicarle. Y en esa vindicación estaría la declaración que Jesús es todo lo que Él dijo ser.

Ankerberg: Así es, ellos dijeron que eso era suficiente para acusarlo de blasfemia y fue por eso que lo condenaron a muerte. Ahora la pregunta es, ¿Estaba Él diciendo la verdad? y Dios lo vindicó al decir esa verdad, y es la que vamos a ver en este pasaje de Isaías cuando regresemos después de un descanso. Quédate con nosotros, no querrás perdértelo.

*****

Ankerberg: Muy bien, estamos de regreso y estamos viendo la pregunta, ¿Qué crees sobre Isaías 53, ves a Jesús como la persona que se está prediciendo aquí? Es decir, tienes que decir sí o no. Y para responder a esta pregunta tienes que saber lo que el profeta está diciendo, bien, vamos a ver el resto de Isaías 53, vamos a ver tres versículos más. Permítanme que los ponga en la pantalla “Pero quiso el Señor quebrantarle, sometiéndole a padecimiento. Cuando Él se entregue a sí mismo como ofrenda de expiación, verá a su descendencia, prolongará sus días, y la voluntad del Señor en su mano prosperará. Debido a la angustia de su alma, Él lo verá y quedará satisfecho. Por su conocimiento, el Justo, mi Siervo, justificará a muchos, y cargará las iniquidades de ellos. Por tanto, yo le daré parte con los grandes y con los fuertes repartirá despojos,” ¿Por qué? “porque derramó su alma hasta la muerte y con los transgresores fue contado, llevando Él el pecado de muchos, e intercediendo por los transgresores.” Dr. Kaiser, de nuevo, tú has estudiado esto durante muchos, muchos años. ¿Qué nos están diciendo estos versículos?

Kaiser: Aquí tenemos la exaltación del Salvador, la exaltación de este siervo del Señor. Hay un misterio sobre él, en primer lugar; vimos el rechazo acerca de él; luego vimos la expiación; luego la satisfacción; y ahora tenemos la exaltación. Y Él dijo que hizo de su vida una ofrenda de culpa, que era como, las ofrendas del pecado y culpa que eran ofrecidas, que eran dadas por una persona cuyo pecado necesitaba ser perdonado y tratado. Y no sólo tienen que hacerlo una y otra vez con la ofrenda de animales, pero ¿Qué si un hombre perfecto, uno que es Dios y hombre, viniera y diera su propia vida para que sea la ofrenda de culpa o expiación? Sí, esto lo resolvería para siempre y sería un caso cerrado.

Y también a través de todo esto Dios permitió que este siervo del Señor viniera a ser su descendencia, su simiente. Él podría ver a todos los que ahora están creyendo, que dicen, “Sabes, esto tiene sentido, debo de  aceptar esto y aceptar a este Mesías en mi corazón.” Y el Señor dijo que prolongaría los días de este Mesías, porque la voluntad del Señor, el plan de Dios, el propósito de Dios iba a prosperar en su mano. Así que después de que nuestro Señor sufrió en la cruz, Él verá la luz de la vida y quedará satisfecho.

Ahora, aquí tenemos la vida eterna no sólo para todos los que creen, sino para toda la creación con unos cielos renovados y una tierra renovada. Y por su conocimiento, o algunos traducen esto como por su transpiración, por su sudor, mi siervo justo justificará a muchos. Ah, y para que Dios pueda declarar, ¡Caso cerrado! No queda nada  negativo, tus pecados han sido expiados, ellos han sido limpiados. ¿Por qué? Porque esto fue un gran sacrifico que puso fin a todos los otros sacrificios. Y como resultado, dice Dios, “le daré parte con los grandes y que va a dividir el botín con los fuertes.” ¿Por qué? “Porque él derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, aunque él mismo no tenía pecado, sin culpa alguna. Pero más bien, él llevó el pecado de muchos e hizo intercesión por los transgresores.” ¡Qué maravilloso Salvador! ¡Qué maravilloso capítulo! Y que gran invitación para todos aquellos que están escuchando este programa. Debes de hacer algo. Es un consejo un poco profesional, has de venir y aceptar este Salvador como el tuyo propio.

Ankerberg: Buen consejo, Dr. Bock, ¿Deben las personas que estudian Isaías 53, ver que este Siervo Sufriente iba a morir pero que luego iba a resucitar?

Bock: Absolutamente. Y creo que el punto aquí es que se nos habla de una ofrenda de culpa, esto es realmente una pista importante sobre lo que está pasando. Algunas personas que ven este pasaje dicen: “Sí, el siervo sufre, pero él no muere, sólo se trata de un sufrimiento intenso que se describe aquí.” Pero, yo no sé de una ofrenda en el Antiguo Testamento que no implicara la muerte, es un sacrificio, que en efecto se quema en el altar, por lo que es una muerte que estamos presenciando de antemano. Y la razón por la que este pasaje es tan importante y tan único en el Antiguo Testamento, es porque es un pasaje en el Antiguo Testamento, donde se ve claramente que una persona sufre en nombre de otras personas, de esto se obtiene la sustitución que se inclina hacia esa dirección. Normalmente lo que se ve es: “Yo soy responsable de mis propios pecados y soy responsable de sus consecuencias.” Pero lo que estamos viendo aquí es una sustitución. Y su naturaleza única la hace importante; porque si pretendes ponerla a un lado y fingir que no existe, entonces, no hay otro lugar a donde ir para entender cuál es la misión del Mesías. Pero al ver este pasaje, lo que vemos es una figura única, el Mesías, que ahora ha abrazado una misión única de sustitución para los demás. Y en medio de esto encontramos una demostración única, Él señala el carácter único de Su misión, y porque esta misión es única es una oportunidad única de volver a conectar con el Dios viviente.

Ankerberg: Dr. Bock, una gran cantidad de personas judías ven este programa. Muchas personas en Israel ven este programa. Muchos judíos en Europa ven este programa. Quiero pedirte que hables directamente con ellos acerca de esto, pues este evento está en sus propias Escrituras hebreas, esto debería haberles dirigido hacia el hecho de que en el futuro este siervo no sólo moriría y sería el sustituto, pero él resucitaría; él iba ser traído de vuelta a la vida, así que cuando esto sucedió, ¿Debieron ellos haber identificado esto de inmediato?

Bock: Bien, tenemos que ver esto como el accidente de un tren, pues tenemos una blasfemia que se está dirigiendo hacía una exaltación. Creo que el Dr. Kaiser nos puede producir el sonido de un choque de trenes. ¿Te gustaría hacer sonido Dr. Kaiser?

Kaiser: ¡Bum!

Bock: ¡Bum! Sí, pero, después del bum, lo que obtienes es un debate histórico. Por un lado tenemos personas que dicen  que la declaración de Jesús era una blasfemia. Por otro lado tenemos personas diciendo que lo que Jesús dijo es una exaltación y una vindicación divina. Así que la pregunta es, ¿cómo puedes votar la postura correcta? ¿Qué partido político deberías apoyar, los blasfemos o los exaltadores? ¿Y qué representa la resurrección en la vindicación de Jesús por Dios? ¿Son la resurrección y la tumba vacía la afirmación de Dios en esta disputa? No sólo dice que vamos a estar vivos un día y que hay vida después de la muerte, que es lo que a menudo decimos, pero Dios se da la vuelta y dice que este Jesús que estaba en la tumba, y que ahora ha dejado la escena, por decirlo así, está ahora a Mi lado. Jesús dejo ese lugar para estar al lado de Dios. Y eso representa una vindicación de todo lo que Jesús está diciendo y afirmando. Así que cuando tengo la posibilidad de elegir entre la blasfemia, por un lado y la exaltación en el otro, este pasaje, escrito cientos de años antes de que Jesús apareciera, dice que debes de buscar a un Mesías que Dios va a reivindicar de la muerte a la vida y esto viene a ser un ofrecimiento para tu vida. No te pierdas esta oportunidad.

Ankerberg: Así es, no la ignores.

Bock: Eso es correcto, es decir, si Él es quien declaró ser, si Él es todo lo que Dios ha mostrado que Él es, por consiguiente, debemos de poner atención.

Ankerberg: ¿Qué puedes añadir a todo esto para no ignorar el mensaje de Isaías 53?

Kaiser: Bueno, el final glorioso con la resurrección de entre los muertos completa la exaltación: “Este mismo Jesús, a quien has visto ir al cielo vendrá otra vez de la misma manera como lo has visto ir.” Así que en Hechos 1, se dice: “Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús vendrá de la misma manera, tal como le habéis visto ir al cielo.” Así es que esperamos a este que viene de nuevo. Y se habla de reyes que se van conmover, presidentes, generales y  primeros ministros; ¿Qué podrán decir ese día cuando el Rey de reyes y Dios de dioses y Señor de señores aparezca? Para muchos de ustedes que piensan que no forman parte de esta corriente principal de la vida, les digo, que van a formar parte de todo esto; pues este Jesús va a regresar por ti y por mí y por todos que lo han recibido a Jesús como Señor y Salvador. Al hablar de exaltación; ¡esto sobrepasa todo!

Ankerberg: Ahora, amigos, estamos sumando a estas profecías a medida que avanzamos y estamos haciendo una pregunta: ¿A quién estas profecías apuntaban en el futuro? Y vamos a ir a ver al profeta Jeremías la próxima semana, que nos dice: “He aquí, vienen días —declara el Señor— en que levantaré a David un Renuevo justo; y El reinará como rey, actuará sabiamente…y este es su nombre por el cual será llamado: “El Señor, justicia nuestra.”” ¿Qué significa eso? ¿Qué significó para el pueblo judío? ¿Qué debe significar para nosotros? Es una gran profecía, y espero que te unas a nosotros la próxima semana.

 

La Película de Jesús

¿Cómo llegar a ser un cristiano?

¿Cómo llegar a ser un cristiano? Un cristiano es una persona que es un seguidor de Jesucristo, quien ha creído en Él. La Biblia ofrece una respuesta clara para que sepas que eres cristiano, Haga Click Aquí.

La Biblia en Audio