¿Cómo Puedes Estar Seguro que Pasará la Eternidad con Dios? 2

Primera Serie – Segundo Programa YBS1-2

Entrevista de televisión realizada por:

El Dr. John Ankerberg al Dr. Erwin Lutzer © 2003

Traducido y adaptado al castellano por el Licenciado en Teología, Roberto Bautista Álvarez

 

Descripción:

Efesios 2:8 dice: “Porque por gracia habéis sido salvados por medio de la fe, y esto no de vosotros, sino que es don de Dios.” ¿Por qué la Gracia es Tan Maravillosa?

 

Contenido:

1.Introducción

2.Entrevista

 

Introducción

 

Bienvenidos, tenemos una pregunta muy importante para ti hoy, y creemos que es la pregunta más importante que cualquiera puede preguntar, y es esta: Cuando el tiempo de tu partida llegue – ¿Sabes con certeza que pasarás la eternidad con Dios? La Biblia dice que puedes tener una absoluta seguridad en tu ser – hoy mismo – y saber que eres uno de los hijos de Dios, y cuando sea que mueras, sabrás que has sido salvo hoy, salvo mañana y salvo por siempre. Nuestro invitado es el Dr. Irwin Lutzer, Pastor principal de la Iglesia Memorial de Moody en Chicago. Illinois.  Él nos ayudará a contestar esta pregunta importante de, ¿Cómo puedes estar seguro que pasarás la eternidad con Dios?Y analizaremos está pregunta de muchas diferentes maneras, así que espero que nos sigas con mucho cuidado.

 

  1. Entrevista

 

Ankerberg: Estamos hablando sobre el tema: “¿Cómo puedes estar seguro que vas a pasar la eternidad con Dios?” ¿Hay algo más importante que eso? ¿Quieres estar seguro? Ahora, algunas personas piensan que no se puede estar seguro. La Biblia dice que sí puedes estarlo, y vamos a decirte por qué y cómo se puede saber con certeza, de hecho, nuestro tema de hoy es “¿por qué es la gracia tan maravillosa?”

Todos sabemos de Efesios 2:8 “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe, esto no de vosotros; pues es don de Dios, no por obras para que nadie se gloríe.” Pero no creo que realmente entendemos la profundidad de esas palabras, y mi buen amigo, el Dr. Erwin Lutzer, el Pastor de la Iglesia Memorial de Moody, está aquí y él ha escrito un libro fabuloso sobre esto que estamos discutiendo y nuestro objetivo es compartir estas verdades de la Palabra de Dios para que puedas tener el gozo, que puedas palpar el gozo que viene cuando entiendes lo que es la gracia.

Ahora, Erwin, creo que la mejor manera de entrar en el tema de por qué la gracia es tan maravillosa, es hablando sobre la persona que escribió la canción con este título.

 

Lutzer: Todo el mundo conoce la canción “Maravillosa Gracia”. Lo que quizá no sepan es el contexto en que fue escrita, en primer lugar, John Newton era un notorio pecador, de hecho, él estaba dispuesto a dar a las personas un premio si podían pensar en algo, en algún pecado, que él aún no había cometido. Bien, nos encontramos en el año 1748, y él se encuentra en un barco llamado el Greyhound. Y una tremenda tormenta estaba al asecho, y estaban siendo sacudidos, es casi seguro que se iban a hundir, y Newton dice al capitán: “Si Dios no tiene piedad de nosotros, nos vamos a hundir.” Y el capitán no lo podía creer, porque aquí está este obstinado, mal hablado, bebedor, esclavista que esta diciendo: “Si Dios no tiene piedad de nosotros, entonces, ¿qué?”

Así que, todos los hombres estaban esforzándose para mantener el buque a flote, y Newton tenía una Biblia que su madre le había dado, e incluso en el barco él leía sus palabras. Ahora, piensa en el contexto, estas palabras son del libro de Proverbios, y él está leyendo esto, y dice: “Volveos a mi reprensión: he aquí, derramaré mi espíritu sobre vosotros, os haré conocer mis palabras. Porque he llamado y habéis rehusado oír, he extendido mi mano y nadie ha hecho caso; habéis desatendido todo consejo mío, y no habéis deseado mi reprensión; también yo me reiré de vuestra calamidad, me burlaré cuando sobrevenga lo que teméis, cuando venga como tormenta lo que teméis, y vuestra calamidad sobrevenga como torbellino, cuando vengan sobre vosotros tribulación y angustia.” [Prov. 1:23-27].

Así que el hombre está muerto de miedo.

 

Ankerberg: ¡Él está que le tiemblan las rodillas!

 

Lutzer: Está que se muere de miedo. Así que al final, como era de suponer, la tormenta cesó y los marineros se salvaron. Pero, Newton siguió leyendo la Biblia y quiero tomar tiempo para leer sus palabras exactamente como yo las cito en mi libro.

 

Lutzer: Él dijo: “Necesitaba a alguien que estuviese entre un Dios santo y yo, un Dios quien debe castigar mis pecados y blasfemias, necesitaba a un Todopoderoso Salvador que interviniera y cargara con mis pecados y vi que Cristo tomó mi castigo para que fuese perdonado.” No es de extrañar que escribiera la canción, “Sublime Gracia, que dulce el sonido que salvó a un miserable como yo.”

Pero John, aun así, hay muchas personas que no entienden cuan maravillosa es la gracia. Recuerdo que en Chicago hubo un comentarista de noticias que fue citado en el periódico diciendo esto: “Algún día voy a hacer algo que tenga que ver con mi vida espiritual y mi caminar con Dios, si es que acaso lo llegue a tomas en serio” Además él dijo, “no me encuentro en un estado de gracia, pero ya veréde hacer algo al respecto, si decido comprometerme con eso.”

Pues bien, el simple hecho, John, es que eso demuestra que este hombre no entendía, no entiende la naturaleza de la gracia, puesto que no hay nada que podamos hacer sobre nuestra condición, no importa qué tan comprometidos lleguemos a estar. Mientras seguimos pensando que podemos hacer algo al respecto, todavía no entendemos la gracia, que es un favor inmerecido de Dios para con nosotros.

 

Ankerberg: Muy bien, hablemos de eso también como una categoría más de falsas creencias. Pues, existen muchas personas que dicen: “Sabes, la gracia es necesaria” y ellos mismos elaboran un programa de gracia en funcionamiento, y en su programa la gracia de Dios es un complemento a la de ellos. Pero, ellos no tienen ni idea de la verdadera gracia.

 

Lutzer, No, no la tienen.

 

Ankerberg, Diles ¿por qué? puesto que ellos se oponen a esa idea.

 

Lutzer: Porque ves, en la mente de muchas personas, la gracia está allí para ayudar. Bueno, el hecho es, que no necesitamos ayuda, necesitamos una resurrección. Sabes, en Efesios 2, el apóstol Pablo dice que antes de venir a Cristo, estamos muertos en nuestros delitos y pecados. Ahora, imagínate caminando por un cementerio y dices: “Bien, sabes me gustaría que estas personas que están en el cementerio, estos cadáveres, que estén vivos, pero ya sabes, tengo que ayudarles.” No, no necesitan ayuda. Ellos necesitan un gran milagro de la mano de Dios. Puesto que ellos están más allá de la necesidad de ayuda. Y esa es la condición en la que estamos sin Cristo. De hecho, el apóstol Pablo dice muy claramente: “Y Él os dio vida a vosotros, que estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo según la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire” [Efe. 2:1-2]. Él dice, en efecto, en realidad estamos siendo engañados por Satanás, y no nos enteramos, pero lo estamos. De hecho, él apóstol nos dice que somos depravados porque estamos caminando de acuerdo a nuestros propios deseos, y esta es nuestra condición. Así que la pregunta es, ¿cómo podemos ayudar a laspersonas que piensan de esta manera? Ahora, eso sí, sólo porque están muertos en sus delitos y pecados, eso no quiere decir que no pueden ir a esquiar en Colorado, eso no quiere decir que no pueden ir de compras o ir a un concierto, o disfrutar de la vida o escuchar este programa, ellos pueden hacer todo eso. Pero hay una cosa que no pueden hacer, es darse vida a sí mismos, eso tiene que ser de Dios.

 

Ankerberg: Veras, según las personas, hay todo tipo de versiones de gracia. Por ejemplo, la gracia que Dios da a través de los sacramentos de una iglesia, existe la gracia más ciertas obras que las personas tienen que hacer para llegar al cielo, ellos están convencidos, ya sea por la autoridad de la Iglesia, o por su propio pequeño grupo religioso. Y, además de esto, hay algunas personas que dicen: “Voy a renunciar a la iglesia, y voy a hacer sólo lo bueno y en la medida en que soy bueno, pues lo intentaré, voy a estar muy comprometido, sé que no todo el mundo es perfecto, pero con lo que respecta a mí, la gracia de Dios me ha de ayudar, y según me esfuerce; ya que me estaré esforzando, voy a lograr entrar al cielo.”

 

Lutzer: John, quiero que sepas que las personas que creen cualquiera de las distintas formas que has mencionado, no entienden la gracia, ya sea por su desesperada necesidad, o porque no entienden la gracia bíblica. Quiero hacer un rápido comentario con respecto a los Sacramentos: sabemos que Jesús instituyó la Santa cena y el Bautismo, y algunas personas creen que gracia es impartida a través de estos medios. Pero la Biblia es muy clara con respecto a esto, de que nuestro caminar con Dios está en las manos de Dios y no en las manos de un hombre, ni incluso en las manos de un sacerdote. Dios obra directamente en el corazón humano. Estos son símbolos que Jesucristo instituyó y no son los medios de salvación por el cual te conviertes cada vez mejor y mejor con la esperanza, que en algún momento, serás lo suficientemente bueno para entrar en el Cielo.

Y en cuanto a las personas que piensan: “Bueno, yo hago mi parte y Dios hace la Suya,” sabes, John, un día estaba en un restaurante y una mujer reconoció al hombre con quien estaba almorzando, y ella se acercó, él era un líder religioso, no te voy a decir su nombre, aunque creo que lo has de conocer. Y le pregunté a la mujer: “Bien, si fueras a morir hoy y Dios te preguntara, ‘¿Por qué debo dejarte entrar al cielo?,’ ¿qué le dirías?” Y ella dijo: “¡Oh!, mi marido y yo, ganamos $1,200 dólares en una venta de pasteles y lo dimos todo a la caridad”.

Así que le dije: “Bueno, ¿Qué si los requisitos de Dios fueran más que eso? ¿Qué dirías entonces?”

“Bueno, yo he sido una buena persona.” Y así sucesivamente ella continuó hablando. Y entonces, el hombre con quien estaba almorzando contó una historia, él dijo que alguien vino a las puertas del cielo y Pedro dijo: “¿Por qué debo dejarte entrar?”

Y el hombre dijo: “He sido bautizado.”

Y Pedro dijo: “Oh, sabes, con eso ganas 20 puntos.”

Y él dijo: “He vivido una buena vida.”

“Bueno, eso es 30 puntos más. Ahora tienes 50.”

Entonces la persona dijo: “Bueno, fui a la iglesia con regularidad.”

“Bueno, eso son otros 20 puntos. Así que tienes un total de 70 puntos”.

Y el tipo dijo: “¿70 puntos? ¿Eso es todo lo que tengo? ”

Y Pedro dijo: “Oh, eres muy afortunado, ya que tienes 70 puntos, y la gracia de Dios es solo de 30 puntos, así que puedes entrar en el Cielo”.

Entonces, hice ver a esa persona y a la señora que estaba allí de pie que tal entendimiento de la gracia es desestimar totalmente todo lo que el Nuevo Testamento enseña acerca de la gracia.

 

Ankerberg: Creo que tienes toda la razón, y las personas que nos escuchan podrían decir: “Sabes, Erwin, estoy empezando a sospechar que usted tiene una definición diferente de la gracia de la que yo tengo, y ni siquiera sé cuál es la suya. Ahora, tú eres el Pastor de la Iglesia Memorial de Moody y voy a hacerte esta pregunta de manera directa. ¿Cuál es tu definición? – La cual dices que está en la Biblia – ¿Cuál es esta definición de la gracia que aún no hemos discutido? ¿Estás diciendo que todas estas otras definiciones están equivocadas? Así que, ¿Cómo es que defines a la gracia?”

 

Lutzer: Permítanme referirme a la Biblia en esto. Estamos en Efesios 2 y Pablo dice: “Estamos muertos en nuestros delitos y pecados” [v.1] y luego dice, ¡Pero! “Éramos por naturaleza objeto de la ira”, y en los versículos 4-5, “Pero Dios, que es rico en misericordia, por causa del gran amor con que nos amó, aun cuando estábamos muertos en nuestros delitos, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia habéis sido salvados)”.

El punto que quiero hacer es este, John. La gracia es el favor inmerecido de Dios, pero no es Su favor inmerecido que sólo nos ayuda a ser mejores personas o que suma a lo que ya hemos hecho. La gracia es enteramente la obra de Dios cuando hablamos de la salvación. Cuando Jesús estaba frente a la tumba de Lázaro Él no dijo, “Bueno, Lázaro, ahora haz tu parte y yo haré la mía. Si mueves tu mano, yo haré el resto. “Él lo hizo todo. Y la Biblia dice que la salvación, de principio a fin, es de Dios. Pero puedo entender, John, que alguien que nos esté escuchando hoy en día diga: “Sí, pero por lo menos tengo que creer”, y eso es cierto; pero incluso esa creencia es dada por Dios. Así que si hay alguien que está escuchando y quiera creer, eso es maravilloso, y debemos orar para que así sea. Pero tienen que entender que todo es de Dios. Nuestra contribución… ¿no tenemos que aportar nada? Bueno, Sí, tenemos que aportar nuestro pecado. Pero cuando llegamos frente a Dios, no traemos nada, excepto nuestra gran necesidad. La Gracia significa que no me acerco para ser mejor, vengo a por un milagro. La gracia no significa que me acerque simplemente porque creo que puedo contribuir con un poco de ayuda. No, pues necesito ser rescatado. Y es por eso que la gracia es tan increíblemente maravillosa.

 

Ankerberg: Vamos a tomar un descanso y cuando volvamos, hablaremos de por qué la gracia, en esencia, es todo un regalo que Dios mismo ha preparado y Él mismo ha comprado y la pone a disposición para ti y no tienes que hacer nada, excepto recibirla. Es tan maravilloso cuando entiendes lo que Dios ha hecho y vamos a hablar de todo lo que hay en este paquete y lo qué le costó a Dios y cómo las personas pueden recibirlo. Así que quédate con nosotros,  regresamos ya mismo.

 

Ankerberg: Muy bien estamos de regreso. Estamos hablando con el Dr. Erwin Lutzer sobre el importante tema, ¿Cómo puedo estar seguro? ¿Cómo puede estar seguro de que vas a pasar la eternidad con Dios? Creo que querrás estar seguro, ¿no te parece? Bueno, tenemos que hablar de lo que es la gracia. Sí, es gratis para nosotros, es un regalo que Dios prepara y pone a nuestra disposición. Pero, Erwin, le costó mucho a Dios para ofrecer este regalo. Tú tienes una gran ilustración, que a su vez tiene varios diferentes ángulos impactantes. Cuéntanos sobre la gracia a través de esa historia.

 

Lutzer: Bueno, hubo un misionero que se hizo amigo de un hindú. Y el propósito de la amistad era, por supuesto, no solo hay que respetarse el uno al otro, sino también el misionero estaba tratando de explicar al hindú que la salvación tiene que ver con un don gratuito. Tal vez debería hacer una pausa aquí y hacer hincapié en por qué tiene que ser un don gratuito. Es algo por el  cual no podemos hacer nada. Ya que Jesucristo pagó todo. Ahora, el hindú no aceptaba esto porque, en su mente, tenía que haber algunas obras relacionadas con ello. Pero antes de que el misionero se fuera de viaje, el hindú dio a este misionero una de las perlas más bellas que cualquiera podría posiblemente ver. Y el hindú dijo: “Esta perla fue encontrada en el agua por mi hijo que se ahogó en el proceso.” Y el misionero, que estaba tan agradecido, dijo: “Muchas gracias, muchas gracias, me gustaría pagarte por esto”.

Y el hindú, por supuesto, se sintió ofendido. “¡¿Qué quieres decir con pagarme?! ¿Existe algún precio que podrías dar por esta perla que le costó la muerte de mi hijo?”

Y entonces, el hindú empezó a entender. Es por eso que nunca podremos pagar a Dios por lo que Jesús hizo por nosotros en la cruz. ¿Cómo podemos ni siquiera empezar a pagar por el amor de Dios y la gracia de Dios, donde Jesús se convirtió en un sacrificio por nosotros y se convirtió en quien cargo con nuestro pecado? Vamos a hacer hincapié en todo esto en el próximo programa, ¿Qué es lo que eso significa? Pero ¿Cómo podemos pagarle a Dios? Es por eso que a lo largo de toda la eternidad vamos a ser deudores a Dios. Y por eso creo que el cielo va a estar tan lleno de alabanzas porque vamos a poder ver Su belleza mucho más de lo que podamos imaginar aquí en la tierra, el hecho de que somos salvos por la gracia de Dios y totalmente por la gracia de Dios.

 

Ankerberg: Erwin, algunas personas, sin embargo, escuchan esto y dicen: “Oye, sigue siendo un hecho que soy mejor que mi vecino. Acaso, ¿No cuenta eso para algo? Es decir, debería poder  entrar tan solo por mi estatus social”.

Lutzer: En primer lugar, permítanme decir que me alegro de que la persona diga que él es mejor que su vecino, pero, por desgracia, no estamos en condiciones de poder juzgarnos a nosotros mismos. Por cierto, la mayoría de las personas se califican a sí mismo como mejores. Pero, John, aquí está el punto. Volvamos a Efesios 2:1. Estamos “muertos en delitos y pecados” sin Cristo. Y por ejemplo, podemos tener dos cadáveres – una de las personas ha estado muerto por 20 años y la otra persona sólo ha estado muerto por tres días. ¿Realmente importa esto? Si van a vivir, ambos necesitan el mismo milagro.

Y hoy podemos estar hablando con alguien que ha pecado gravemente. Por ejemplo, hace años, cuando John Wayne Gacy fue condenado a muerte en Illinois, quien fue en realidad un hombre pervertido, él había matado creo que a 18 jóvenes en Chicago y luego escondió los cuerpos bajo su casa. ¿Sabes qué fue lo más sorprendente cuando se le vio en televisión? Se podría esperar que se viera como una persona malvada, más recuerdo haber querido ver a un hombre con unos cuernos o demonios que salían de él. Más me quedé muy sorprendido por la forma ordinaria que aparentaba. El simple hecho es que todos somos miembros de la misma raza, no podemos hacer lo que él hizo, gracias a Dios, pero el simple hecho es que todos somos pecadores. Y no podemos decirnos a nosotros mismos: “Bueno, él necesita el perdón de Dios, pero yo no.”

Alejandro Solzhenitsyn lo dijo muy bien. Él dijo, “¿no sería maravilloso si tuviéramos buenas personas en el mundo y personas malas en el mundo también, y pudiéramos poner a todas las buenas personas de un lado, y todas las personas malas en el otro?” Pero dijo, “que la línea no se  pondría entre las personas buenas y las personas malas, la línea realmente no se hace allí, y él  dice que la líneaentre el bien y el mal se extiende individualmente a través de cada corazón humano.” Tú y yo lo sabemos, John, ¿Cuántas veces podemos incluso decir que nos quedamos perplejos por lo que buenas personas muchas veces hacen?

 

Ankerberg: En esta misma línea, Erwin, estamos hablando con personas que piensan que son muy buenas para necesitar de esta gracia. Por otro lado, tenemos que recordar que hay una gran cantidad de personas que se consideran como muy malas, saben que han ensuciado su vida. Quiero hablar de cómo la gracia es lo suficientemente poderosa como para cambiar a una persona. Y tienes un gran ejemplo en tu libro acerca de una joven pareja que vino a ti.

 

Lutzer: Bueno, vamos a ilustrar esto, en primer lugar, decimos que hay dos categorías de personas que tienen problemas a la hora de aceptar la gracia. Los primeros son aquellos que han pecado gravemente, por lo general son pecados morales – prostitutas, traficantes de drogas, ellos piensan de sí mismos que, “He hecho tanto mal que Dios ha de estar muy enojado conmigo, no puedo aceptar la gracia.”

Las otras personas que tienen dificultades para aceptar la gracia son los “santurrones”, son los religiosos. Es decir, ¿acaso no son los que se ofrecen como voluntarios para hacer obras sociales? ¿No son los que dan dinero para las obras de caridad? ¿Acaso no pagan todas sus cuentas? Ellos no tienen antecedentes penales, ¿por qué han de necesitar la gracia? El simple hecho es que ambas categorías de personas necesitan desesperadamente la gracia y por lo tanto ambos deben aceptar la gracia. Es por eso que creo… por cierto, Jesús dijo que las prostitutas entrarán en el reino de los cielos, incluso antes que los tipos religiosos de su época, ya que ellos no veían que necesitaban de la incomparable gracia de Dios (Mateo 21:32). Vamos a darla a los traficantes de drogas y las prostitutas, al menos ellos saben que si han de ser salvos, será solo por la gracia.

Sabes, un día, John, yo estaba en una iglesia y una pareja de jóvenes se acercaron y les estaba aconsejando. Y esta es su historia, ella había llegado a conocer a Cristo como Salvador, pero ellos habían pertenecido a un club de intercambio de conyugues y ella trajo a su esposo a la iglesia, no creo que él quería estar allí, creo que ella probablemente lo obligo a venir. ¡Creo que quería estar allí tanto como una moneda falsa disfruta estar en el plato de la ofrenda! Pero ahí estaba, su esposa lo había arrastrado a la iglesia y ahora él había venido al frente después de la reunión. Él dijo: “Soy parte de un club de intercambio de conyugues. O por lo menos, “él dijo, “Estoy asistiendo y somos parte de eso.”Pero yo sabía que su esposa había llegado a conocer a Cristo recientemente, así que le dije: “¿Está usted dispuesto a aceptar a Cristo como su Salvador?” Y nunca lo olvidaré. Él dijo: “Si usted piensa que voy a dejar de hacer lo que estoy haciendo”, y dijo, “yo no puedo porque”  y dijo, “No hay manera de que pueda dejarlo.” Ya sabes, la adicción es demasiado profunda, es prácticamente es lo que estaba diciendo. Y yo le dije: “¿Estás dispuesto a reconocer que eres pecador y que necesitas aceptar a Cristo como Salvador y que tienes que recibirlo por la gracia de Dios, si es que vas a ser aceptado por Dios?” Y él dijo: “Sí.”

E hice algo que estaba muy renuente a hacer, y es un poco como el jugar con la gracia. Le dije: “¿Por qué no aceptas a Cristo como Salvador? Mientras te das cuenta, número uno, que eres un pecador, y no puedes contribuir a tu salvación, ya que te has de entregar a ti mismo sin poder hacer nada, para recibir la misericordia de Dios y aceptar a Cristo como Aquel que cargó con tu pecado, y luego vamos a preocuparnos de tu club de intercambio de conyugues.”

Él aceptó a Cristo esa noche, y me pregunté a mí mismo: “Me pregunto si había cambiado su vida.” Y un par de semanas más tarde él hizo una cita para verme y me preguntaba a mí mismo: “¿De qué vamos a hablar?” Pero sabes, la única cosa en su agenda era a cuál Instituto Bíblico podría asistir porque quería entrar en el ministerio.

Ahora, aquí hay dos poderosas lecciones sobre la gracia. En primer lugar, que la gracia es comunicada a los que están en una necesidad desesperada sin importar su estilo de vida. La gracia está disponible para ellos. Pero hay una segunda lección. Una vez que hemos recibido la gracia de Dios, nunca seremos lo mismo otra vez. En otro programa vamos a estar hablando de lo que significa, nacer de nuevo y vamos a ver que Dios nos da una nueva naturaleza con nuevos deseos, nuevas aspiraciones, por lo que para este hombre, él no podía volver a su ex estilo de vida. Dios le había dado un nuevo grupo de prioridades internas. Esa es la gracia, y es por eso que es tan maravillosa.

 

Ankerberg: Para terminar con este segmento del programa, Jesús habló de dos hombres que ambos creían en la gracia.

 

Lutzer: ¡Oh, John! Esta es una historia tan poderosa que se encuentra en el libro de Lucas [18:10]. Ambos creían en la gracia, ahora, aquí está un hombre que va al templo, y dice: “Yo te alabo, Dios, que yo no soy como los otros hombres que son adúlteros, ladrones, y así sucesivamente. Y él dice: “Ayuno dos veces por semana, soy una buena persona”, y agradeció a Dios por eso. Creía en la gracia. Él creía que él era capaz de hacer estas buenas obras en el poder de un don de Dios.

Luego había otro hombre, el publicano, que ni siquiera tenía el valor de mirar a Dios a los ojos. Él nunca levantó la cabeza al cielo, dice la Biblia. Que él golpeándose el pecho y decía: “¡Dios, ten piedad de mí, pecador!” Y Jesús dijo que este segundo hombre fue a su casa justificado y el otro no.

 

Ankerberg: Eso es tan poderoso porque aquí tienes a dos hombres que creían en la gracia, pero uno tenía una creencia equivocada de la gracia y él no fue justificado.

 

Lutzer: Uno cree que la gracia es maravillosa para ayudarle a hacer lo mejor. El otro creía en una gracia que era mucho mayor que eso, la gracia que puede salvar a alguien desde lo más bajo hacía arriba, alguien que no tiene nada en qué depender. Y hoy, sé que hay personas escuchando este programa y que nos está viendo, John, y creo que hay alguien también en esta situación, que honestamente cree que “no hay nada que pueda aportar, el mal le ha dañado, no tiene ningún lugar al cual acudir, ha estropeado la vida de otras personas. Sabes, “He recibido cartas de personas en prisión que me cuentan historias terribles de lo que han hecho, y creo que a sí mismos también, y dicen, “No hay esperanza para mí.” Y quiero decirles hoy que sí hay esperanza para ellos, porque la gracia es muy maravillosa. De hecho, puede haber más esperanza para ellos que para las personas religiosas que está escuchando, quienes creen que son personas fieles y creen que están haciendo todo lo que está bien, y la gracia, viene a ellos sólo para darles una mano. Pero la otra persona sabe que la gracia no solo le da una mano, le da un maravilloso milagro.

 

Ankerberg: Quiero que ores con estas personas en un momento. Pero, amigos que están escuchando, ¿Se han dado cuenta de las buenas nuevas que hemos estado hablando? Tal vez tu eres un “santurrón” eres un feligrés, pero que has tenido dudas de vez en cuando, “¿Lo podré  conseguir?”, Ya que has estado realizando una serie de buenas obras, y te dices, “Bueno, Dios va añadir a mi esfuerzo. “Pero has dependido de alguna manera, aunque sea un poco, a tus buenas obras, y ese es tu problema. Ahora, tienes que abandonar todo lo que haces y darte cuenta de que Dios lo da todo por medio de Cristo. Cristo hizo todo lo que es necesario para nosotros para ser aceptados ante el Padre.

Por otro lado, tal vez eres uno de los que pensaba que Dios no tendría nada que ver contigo. Escucha, estás en un buen lugar para darse cuenta de Él te ama tanto, que Él te dará todo dentro de un regalo–Su perdón, una relación con Él – si sólo transfierestu confianza al Señor Jesús hoy mismo. ¿Está dispuesto a hacer eso ahora? Si es así, Erwin, te conducirá en una oración, así como a todas las personas que quieran abandonar cualquier cosa con la que pretendían alcanzar estar en la presencia de Dios, entrar en el Cielo, y venir a Él para obtener el perdón de los pecados y estar dispuestos a transferir toda su confianza a lo que Cristo hizo y creer en Él solamente.

 

Lutzer: Eso es correcto. Oremos. Padre nuestro, quiero darle las gracias hoy por el milagro de Jesús, gracias que Él vino a salvar a los pecadores, a los pecadores malignos. Y oramos  hoy, Padre, por aquellos que han estado escuchando y viéndonos, y te pedimos que les des de Tu gracia al hacer esta oración o nada menos: “Oh Dios, sé que he pecado. Sé que soy un miserable, como la canción señala: “un miserable como yo” Pero en este momento, recibo a Cristo, confío en Su misericordia y abandono toda esperanza en mi propia bondad y mi propio desempeño, y transfiero mi confianza totalmente a alguien que es capaz de salvarme y convertirse en Aquel que cargó con mis pecados. Yo lo recibo y acepto la promesa de que todos los que le recibieron, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios, incluso a aquellos que creen en su nombre. [Juan 1:12] Entrega Dios, la seguridad a estas personas, la seguridad de la fe, oramos en el nombre de Jesús. Amén”.

 

Ankerberg: Muy bien, Erwin, ¿Qué vamos a hablar de la próxima semana?

 

Lutzer: La semana que viene voy a compartir algo que es tan increíblemente importante. Ya sea que la persona sean protestantes o Romano Católicos, tienen que sintonizarnos porque es algo que les cambiará y ayudará a entender esta importante doctrina de la salvación.

 

Ankerberg: Amigos, sé de qué va a tratar, y estoy de acuerdo con él. Tienes que escucharnos la próxim

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