En El Cumplimiento de los Tiempos/Parte 107

Por: Dr. Thomas O. Figart; ©1999

UN ESTUDIO SOBRE EL EVANGELIO DE MATEO

Las Llaves Del Reino De Los Cielos. Mateo 16:19

16:19; “Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos”

Al discutir el versículo anterior (Parte 106), el asunto de las “llaves” de la muerte y del hades se mencionó como que estaban en posesión de Cristo, por eso es que después de Su ascensión las almas de todos los creyentes fueron removidas de la sección superior del hades, anteriormente conocido como el “Seno de Abraham”, y el “paraíso”.

En el versículo 18 se nos asegura que las puertas del hades ya no tienen poder para mantener cautivo a ningún miembro de la Iglesia. Ahora, en el versículo 19 una declaración adicional de Cristo nos brinda la otra cara de la moneda, y es que a Pedro le serán dadas “las llaves del reino de los cielos”.

Si las llaves simbolizaban la autoridad de Jesús sobre la muerte y el Hades en Apocalipsis 1:18, entonces debe de tener la misma connotación para Pedro con respecto al reino de los cielos.

Retornando a lo que se ha dicho sobre la “Era de los Misterios del Reino de los Cielos” en Mateo 13 (Parte 87 y siguientes [Págs. 165-184]), después del rechazo de Jesús por las autoridades en Israel, el reino de los cielos sobre el cual Pedro recibe la autoridad debe de estar asociado con algunos de los “misterios” que serán cumplidos durante las fases de la siembra y del crecimiento de era “era” predicha por Cristo.

Las llaves generalmente se utilizan para abrir y cerrar puertas. Este principio también será cierto cuando Cristo retorne como “el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre” (Apocalipsis 3:7).

Así como a Pedro se le dieron las llaves del reino de los cielos, él tendrá el privilegio de abrir lo que se llama “la puerta de la fe” en Hechos 14:27, a las tres clasificaciones de la humanidad, el judío, el samaritano, y el gentil.

En Hechos 2, es Pedro el que presenta a los judíos reunidos en Jerusalén al nuevo ministerio, el bautismo del Espíritu Santo prometido por Cristo en Hechos 1:5 y cumplido el día de Pentecostés. Como ya lo hemos visto, a eso Pedro le llama “al principio” en Hechos 11:15 y así es cómo el primer asunto “clave” (llave) fue usado.

En Hechos 8 Felipe fue a Samaria y predicó a Cristo:
“Cuando los apóstoles que estaban en Jerusalén oyeron que Samaria había recibido la palabra de Dios, enviaron allá a Pedro y a Juan; los cuales, habiendo venido, oraron por ellos para que recibiesen el Espíritu Santo; porque aún no había descendido sobre ninguno de ellos, sino que solamente habían sido bautizados en el nombre de Jesús. Entonces les imponían las manos, y recibían el Espíritu Santo” (Hechos 8:14-17).

Los samaritanos eran una mezcla entre judíos y gentiles, por eso es que la segundaclave” (llave) del reino de los cielos fue administrada por Pedro (con la ayuda de Juan) para abrirles la puerta de la fe. Aquí podemos estar seguros de inferir de estos versículos, que en este punto estos samaritanos fueron colocados dentro el Cuerpo de Cristo (la Iglesia) cuando recibieron el bautismo del Espíritu Santo.

La tercera “clave” (llave) fue utilizada por Pedro para abrir la puerta de fe de los gentiles en Hechos 10:44-45; 11:13-18.

Se necesitó la persuasión directa de parte de Dios para convencer a Pedro que “también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida” (Hechos 11:18). Mas tarde, después del primer viaje misionero de Pablo, retornó a Antioquía y reportó que Dios “había abierto la puerta de la fe a los gentiles” (Hechos 14:27).

Cuando se reunió el Concilio de la Iglesia en Jerusalén, “Pedro se levantó y les dijo: Varones hermanos, vosotros sabéis cómo ya hace algún tiempo que Dios escogió que los gentiles oyesen por mi boca la palabra del evangelio y creyesen. Y Dios, que conoce los corazones, les dio testimonio, dándoles el Espíritu Santo lo mismo que a nosotros” (Hechos 15:7-8).

Después de que estas tres llaves fueron utilizadas para abrir la puerta de la fe a todas las clases de la humanidad, judía, samaritana y gentil, ya no hubo más necesidad de utilizarlas, pero, sin embargo, permaneció la continua necesidad de la autoridad para “atar” y “desatar”. El sentido del participio futuro perfecto perifrástico en el idioma griego mantiene las frases como “debería ser atado” (estai dedemenon) y “debería ser desatado” (estai lulemenon) tanto aquí en Mateo 16:19 y 18:18, lo mismo que el Juan 20:22-23 en relación con la remisión y la retención de los pecados.

Podemos hacer varias observaciones importantes:

Primero, la autoridad para atar y desatar no estaba restringida solamente a Pedro, sino que le fue dada a los apóstoles en Juan 20:22-23, como también le fue prometida a la Iglesia como un todo en Mateo 18:18.

Segundo, las palabras originales, como se exponen anteriormente, así como el pasaje paralelo de Juan, son: “A quienes remitiereis los pecados, les son remitidos; y a quienes se los retuviereis, les son retenidos.” Aquí debe de observarse que ninguno de los apóstoles ni la Iglesia son los originarios de estas decisiones; estas decisiones fueron tomadas en el cielo. La autoridad fue dada simplemente para hacer valer la verdad de estas decisiones en sus ministerios.

Tercero, exactamente ¿cómo es que ellos hicieron valer esta autoridad? No existe un registro en el que estas mismas palabras se hayan utilizado como una fórmula para declarar a alguna persona salva o perdida; sin embargo, sí hay momentos en las Escrituras que dan una evidencia directa sobre la aplicación de esta autoridad.

Por ejemplo: En 1 Corintios 5:3-5 Pablo sostuvo: “Ciertamente yo, como ausente en cuerpo, pero presente en espíritu, ya como presente he juzgado al que tal cosa ha hecho. En el nombre de nuestro Señor Jesucristo, reunidos vosotros y mi espíritu, con el poder de nuestro Señor Jesucristo, el tal sea entregado a satanás para destrucción de la carne, a fin de que el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús”.

Y en Tito 3:10-11: “Al hombre que cause divisiones, después de una y otra amonestación deséchalo, sabiendo que el tal se ha pervertido, y peca y está condenado por su propio juicio”.

Finalmente, en 2 Corintios 2:14-16 el método para aplicar esta autoridad se ilustra por el canto de triunfo de un ejército victorioso, que lleva a sus cautivos encadenados. Pablo dice:

“Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento. Porque para Dios somos grato olor de Cristo en los que se salvan, y en los que se pierden; a éstos ciertamente olor de muerte para muerte, y a aquéllos olor de vida para vida. Y para estas cosas, ¿quién es suficiente?”

Entonces, hoy día cuando el Evangelio es recibido por un pecador, podemos decir con autoridad, “Tú has sido liberado de tus pecados”.

Pero cuando el evangelio es rechazado podemos decir con igual autoridad, “Aún estás atado en tus pecados”.

En ambos casos simplemente estamos afirmando una decisión que ya ha sido tomada en el cielo.

E igualmente es que sabemos de seguro que en el cumplimiento de los Tiempos esto será un hecho y una condición eternos.

Lea la Parte 108

La Película de Jesús

¿Cómo llegar a ser un cristiano?

¿Cómo llegar a ser un cristiano? Un cristiano es una persona que es un seguidor de Jesucristo, quien ha creído en Él. La Biblia ofrece una respuesta clara para que sepas que eres cristiano, Haga Click Aquí.

La Biblia en Audio