En El Cumplimiento de los Tiempos/Parte 12

Por: Dr. Thomas O. Figart; ©1999

UN ESTUDIO SOBRE EL EVANGELIO DE MATEO

Mateo 5:13-16

Las bienaventuranzas predicen las bendiciones del verdadero discipulado en el reino venidero de Cristo, como lo mencionamos con anterioridad. Ahora, Jesús muestra las responsabilidades del verdadero discípulo en Su reino al usar dos analogías muy comunes, en Mateo 5:13-16. Estas analogías de la sal y de la luz han sido utilizadas tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento una cantidad de veces y en una variedad de personas y cosas en distintas dispensaciones. Por ejemplo, la sal fue utilizada en la dispensación de la Ley en los sacrificios levíticos (Levítico 2:13), al hacer los pactos (Números 18:19) y aun al hacer milagros (2 Reyes 2:21). En la era de la gracia, los cristianos son amonestados para que tengan palabras “sazonadas con sal” (Colosenses 4:6). Cristo se llamó a Sí mismo “la luz del mundo” (Juan 8:12) y los cristianos son llamados “luz en el Señor” (Efesios 5:8). La analogía de la luz se usa en Isaías 9:2; 49:6; 60:1 como una profecía futura del Mesías.

Pero la pregunta surge una vez más ¿son estos principios lo que Jesús tenía en mente en Mateo 5:13-16? Debemos aceptar que hay principios universales que se pueden aplicar de muchas maneras, y que también habrá más aplicaciones a través de esta sección de Mateo. El Dr. John Walvoord hace una buena observación que nos sirve como un recordatorio: “Muchas de las exposiciones, sin embargo, contienden a sí mismas con las aplicaciones espirituales… y no consideran cada versículo contextualmente en su relación a la doctrina del reino. Mientras que la buena aplicación es común, la interpretación precisa es rara” (Mateo, p. 246, nota 7 sobre el cap. 5). Por lo tanto, contextualmente, ¿cómo es que Jesús está utilizando “sal” y “luz”?

Mateo 5:13. “Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres”.

Obviamente, Jesús aun está hablando de los “bienaventurados”, solo que ahora Él señala las responsabilidades que tienen, primeramente, con respecto a la sal. La sal es pura y se usa como un preservante, así como para resaltar el sabor de los alimentos. La palabra que Jesús usa es “insípida”. La palabra griega es moraíno (Strong G3471) que se deriva de la palabra morós (Strong G3474), que quiere decir “necio, fatuo, insensato”. Thayer, en su léxico, brinda la siguiente definición: “Demostrar que una persona, o una cosa, es necia… hacer insípido… de la sal que ha perdido su fuerza y sabor” (p. 420). Mateo 5:13 podría ser traducido así: “Pero si la sal pierde su sabor, ¿por qué medios podría esta ser restaurada?”

Hasta aquí las traducciones. Pero ¿qué significa todo esto? Manteniendo el contexto en mente y trasladándonos a los versículos 14 al 16, la segunda analogía nos ayuda a explicar la primera. Como luz, los bienaventurados están para resplandecer, y no para ser escondidos, sino para que las personas puedan ver sus buenas obras y puedan así glorificar al Padre Celestial. De esta manera, la palabra influencia satisface ambas analogías. El sabor de la sal tiene una influencia positiva en todo lo que es salado. En este caso, son los “bienaventurados” de quienes se espera que afecten su “tierra”, o sea, su esfera de influencia. No es para preservar una tierra corrupta; eso sería imposible, sino que es más realista el creer que la influencia real puede ser ejercida en base a uno por uno, y de esta manera, afectar su “mundo”.

También se presenta el aspecto negativo. Si la sal no sazona, no sirve sino “para ser echada fuera y ser hollada por los hombres”. Como en toda ilustración, no puede esperarse que todos los detalles coincidan con la aplicación principal. La sal pura no puede perder su sabor y en este respecto Jesús está utilizando el argumento del imposible para probar una realidad. La verdadera sal permanece salada, pero en el mundo antiguo existía la sal impura que provenía de depósitos de sal contaminados por distintos químicos. Esta sal por lo general era esparcida en los caminos y en la tierra, para ser pisoteada. Jesús no dijo que estos “bienaventurados” se convirtieron en sal debido a su propia influencia, sino más bien que ellos ejercen influencia porque son sal.

¿Pero ahora qué significa la segunda parte, “si la sal se desvaneciere” y más aun, por qué Jesús no habría usado la palabra griega “ean”: “Si pierde su sabor, y lo podría hacer”? ¿Y porqué hablar de la sal “siendo buena para nada sino para ser echada fuera”? Los verdaderos creyentes en cada dispensación tienen dos naturalezas, una que es de Dios, la cual es sin pecado, y la otra, la vieja naturaleza, la humana que es corrupta y que fue heredada de Adán. Cuando la vieja naturaleza se afirma a sí misma, el creyente pierde su “sabor” (influencia). Las palabras de Jesús en Juan 15:6 son similares: “El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden”. Si interpretamos Juan 15 como que se refiere a los creyentes que se someten y dan frutos, y a los que no se someten y deben ser echados fuera de esta vida (no se refiere a la pérdida de la salvación del todo), debido a una falta de no dar frutos, entonces podemos mirar a la sal que es insípida de la misma manera. Ellos también son creyentes que han perdido su efectividad y frutos y se han hecho inútiles como un testimonio para su Mesías, por lo que son echados fuera de esta vida física.

Mateo 5:14. “Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder”.

De nuevo vemos en este versículo que el concepto de influencia es evidente en la analogía del creyente como luz. La luz no puede disipar la oscuridad si está escondida. Aun en la época del Nuevo Testamento, había candelas y lámparas, de tal manera que una ciudad que está situada en una colina y que se encuentra iluminada, no puede esconderse.

Mateo 5:15. “Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa”.

Es igual de estrafalario pensar encender una lámpara para colocarla debajo de un “almud”. El almud es una medida de áridos y a veces de líquidos (yesh, Strong G3426, guardar). Obviamente, esto contradice el propósito: Al colocar la luz en un candelero se obtiene la máxima luz para todos.

Mateo 5:16. “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos”.

Siempre debe de existir el testimonio como complemento en la vida y en las palabras, en el caminar y en el hablar. En este versículo, la atención se pone sobre la vida, y así debe de ser. La prueba en el caminar es necesaria antes que el “mundo” pueda escuchar lo que se le dice. En realidad, no todas las obras de los seguidores de Cristo eran buenas; sin embargo, la advertencia no es menos necesaria debido a algunos fracasos; la responsabilidad aun está allí. El ámbito de influencia de estos “bienaventurados”, llegará hasta el Padre celestial. Son los hombres del mundo los que ven las buenas obras. Estos son aquellos que Jesús quería ganarse para Sus afirmaciones Mesiánicas y para que formaran parte del reino que Él estaba preparando. Y esto será “en el cumplimiento de los tiempos

Lea la Parte 13

La Película de Jesús

¿Cómo llegar a ser un cristiano?

¿Cómo llegar a ser un cristiano? Un cristiano es una persona que es un seguidor de Jesucristo, quien ha creído en Él. La Biblia ofrece una respuesta clara para que sepas que eres cristiano, Haga Click Aquí.

La Biblia en Audio