En El Cumplimiento de los Tiempos/Parte 157

Por: Dr. Thomas O. Figart; ©1999

UN ESTUDIO SOBRE EL EVANGELIO DE MATEO

La Resurrección del Rey. Mateo 28:1-20

La Prueba de la Tumba Vacía. Mateo 28:1-8

Mateo 28:1-8: “Pasado el día de reposo, al amanecer del primer día de la semana, vinieron María Magdalena y la otra María, a ver el sepulcro. Y hubo un gran terremoto; porque un ángel del Señor, descendiendo del cielo y llegando, removió la piedra, y se sentó sobre ella. Su aspecto era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve. Y de miedo de él los guardas temblaron y se quedaron como muertos. Mas el ángel, respondiendo, dijo a las mujeres: No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado. No está aquí, pues ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor. E id pronto y decid a sus discípulos que ha resucitado de los muertos, y he aquí va delante de vosotros a Galilea; allí le veréis. He aquí, os lo he dicho. Entonces ellas, saliendo del sepulcro con temor y gran gozo, fueron corriendo a dar las nuevas a sus discípulos.”

Marcos agrega una tercera mujer: “María Magdalena, María la madre de Jacobo, y Salomé” (Marcos 16:1). Estas tres mujeres habían venido, no solamente para mirar el sepulcro, sino que “compraron especias aromáticas para ir a ungirle” (Marcos 16:1). Marcos además registra que ellas también pensaban cómo podrían quitar la pesada piedra a la entrada la tumba para poder ingresar y hacer su trabajo de ungir el cuerpo de Jesús (versículo 3). Sin embargo, un gran terremoto sucedió y un ángel del Señor descendió para remover la piedra. A pesar de que Lucas 24:4 y Juan 20:12 mencionan dos ángeles, uno a la cabecera y el otro a los pies del lugar en donde Jesús había sido puesto, fue Mateo quien dio la descripción más gráfica del ángel que removió la piedra: “Su aspecto era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve. Y de miedo de él los guardas temblaron y se quedaron como muertos.” ¡Esa revelación de lo sobrenatural además de la del gran terremoto pudo haber hecho que los soldados se desmayaran! Más tarde, ellos se recuperaron y algunos de ellos fueron a Jerusalén a contar su increíble historia (28:11-15).

A las mujeres el ángel les afirmó que no temieran. Específicamente él declaró: “porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado.” No había lugar a equivocaciones de que Aquel que había estado en la tumba era Jesús, y que Él se había levantado de los muertos, como dijo que lo haría. Como una prueba de ello, las mujeres fueron invitadas a mirar exactamente el lugar en donde el Señor había estado. Esto es muy importante ya que si la tumba no hubiese estado vacía, los judíos hubieran encontrado el cuerpo de Jesús ¡terminando así cualquier conversación de resurrección de una vez por todas! El hecho de que no lo hicieron indica que el cuerpo no puso ser encontrado, ya que Él se había levantado de los muertos, y el lugar en que había estado, ¡ciertamente estaba vacío!

Las tres personas de la Trinidad estuvieron involucradas en la resurrección de Cristo. Dios el Padre levantó a Jesús de los muertos: “a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo” (Hechos 2:36); Dios el Hijo declaró que Él podía levantarse de los muertos y de hecho lo haría “Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré… Mas él hablaba del templo de su cuerpo. Por tanto, cuando resucitó de entre los muertos, sus discípulos se acordaron que había dicho esto; y creyeron la Escritura y la palabra que Jesús había dicho” (Juan 2:19-22; vea también 10:18); y Dios Espíritu Santo levantó a Cristo de los muertos “Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu; en el cual también fue y predicó a los espíritus encarcelados” (1 Pedro 3:18-19)

La última palabra dada a las mujeres fue que ellas fueran rápidamente y les dijeran a Sus discípulos de encontrarse con Él en Galilea, como Él había dicho, y ahora eso se cumpliría.

Pruebas de las Apariciones. Mateo 28:9-10

Mateo 28:9-10: “Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos, he aquí, Jesús les salió al encuentro, diciendo: ¡Salve! Y ellas, acercándose, abrazaron sus pies, y le adoraron. Entonces Jesús les dijo: No temáis; id, dad las nuevas a mis hermanos, para que vayan a Galilea, y allí me verán”

Cuando todas las referencias de las apariciones de la resurrección de Cristo se toman conjuntamente, vemos que por lo menos hay diez en los Evangelios, y otras mencionadas en otros lugares. Sin embargo, solamente Mateo menciona dos de ellas; la aparición a las mujeres cuando venían de la tumba (Mateo 28:9-10) y la aparición a los discípulos en un monte en Galilea (28:16). La evidencia de la resurrección se declara brevemente, pero de manera positiva y sin ningún intento de adornarla con detalles no esenciales. En el libro de los Hechos y en las cartas la doctrina de la resurrección de Cristo queda explicada y se enfatiza como la verdad esencial del Evangelio, ya que sin ella, el sacrificio de la muerte de Cristo no tendría ningún sentido en relación a los pecados del mundo.

No se nos dice cómo fue que Jesús se salió del sepulcro; las capacidades de un cuerpo resucitado no tienen límites. Él apareció de inmediato a través de puertas que se encontraban cerradas: “Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, estando las puertas cerradas en el lugar donde los discípulos estaban reunidos por miedo de los judíos, vino Jesús, y puesto en medio, les dijo: Paz a vosotros” (Juan 20:19), entonces Él pudo haber escapado de la tumba con toda facilidad atravesando la roca sólida. Pablo dijo: “Hay cuerpo animal, y hay cuerpo espiritual” (1 Corintios 15:44), de tal manera que el cuerpo resucitado es uno que se adapta al espíritu, y no está limitado al orden “natural” de las cosas. Sin embargo, Su cuerpo resucitado fue uno de “carne y hueso” (Lucas 24:39), el mismo cuerpo que fue sepultado. Él usó los agujeros de los clavos para mostrar eso (Juan 20:20, 27). En Su cuerpo resucitado Él era capaz de consumir alimentos: “Entonces le dieron parte de un pez asado, y un panal de miel. Y él lo tomó, y comió delante de ellos” (Lucas 24:42-43), Su cuerpo podía ser palpado (Lucas 24:39) y sostenido “por los pies” (Mateo 28:9).

En esta aparición Jesús repitió lo que el ángel les había dicho a las mujeres, de ir a decirles a los hermanos que fueran a Galilea en donde le verían. Estas apariciones de Cristo sucedieron durante un período de 40 días, en distintos lugares, a personas individuales, pequeños grupos, grandes grupos, haciendo imposible que eso fuera un engaño. Algunos testigos oculares aun estaban vivos cuando el Apóstol Pablo escribió acerca de la resurrección en 1 Corintios 15:6: “Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven aún, y otros ya duermen.”

Prueba Por Medio De Los Incrédulos.
Mateo 28:11-15.

Mateo 28:11-15: “Mientras ellas iban, he aquí unos de la guardia fueron a la ciudad, y dieron aviso a los principales sacerdotes de todas las cosas que habían acontecido. Y reunidos con los ancianos, y habido consejo, dieron mucho dinero a los soldados, diciendo: Decid vosotros: Sus discípulos vinieron de noche, y lo hurtaron, estando nosotros dormidos. Y si esto lo oyere el gobernador, nosotros le persuadiremos, y os pondremos a salvo. Y ellos, tomando el dinero, hicieron como se les había instruido. Este dicho se ha divulgado entre los judíos hasta el día de hoy”

Nadie pudo haber esperado que los enemigos de Cristo corroboraran la resurrección. Anteriormente había sido la idea de ellos colocar un sello en la tumba y un guarda frente al sepulcro, por eso ahora ellos estaban frente a un dilema real; los soldados realmente habían confirmado “todas las cosas que habían acontecido” así que la única alternativa fue la de sobornarlos para poder perpetuar la mentira de que el cuerpo de Jesús había sido robado por Sus discípulos.

Piensen en ello, ¿cómo podían los soldados haberse quedado dormidos con el ruido producido al rodar la piedra cuando los discípulos abrieron la tumba? Y si un soldado se despertó durante ese proceso, ¿por qué no alertó al resto de ellos? Más aun, ¿quién entre los discípulos en ese momento habría sido tan valiente como para intentar llevar a cabo esa acción? ¿Por qué los ancianos y los principales sacerdotes no interrogaron a los discípulos si eso realmente hubiese sucedido? Estas y otras interrogantes permanecen sin respuesta si ese grave robo se hubiera perpetrado. Aun era suficiente para los líderes judíos esparcir esa mentira, pero en las semanas que siguieron, cuando persiguieron y encarcelaron a los discípulos, hubo tal audacia el Día de Pentecostés, que “se añadieron aquel día como tres mil personas”, y un corto tiempo después, “también muchos de los sacerdotes obedecían a la fe” (Hechos 2:41; 6:7). “En el Cumplimiento de los Tiempos,” ¡la verdad sí gana!

Lea la Parte 158

La Película de Jesús

¿Cómo llegar a ser un cristiano?

¿Cómo llegar a ser un cristiano? Un cristiano es una persona que es un seguidor de Jesucristo, quien ha creído en Él. La Biblia ofrece una respuesta clara para que sepas que eres cristiano, Haga Click Aquí.

La Biblia en Audio