En El Cumplimiento de los Tiempos/Parte 20

Por: Dr. Thomas O. Figart; ©1999

UN ESTUDIO SOBRE EL EVANGELIO DE MATEO

Sería apropiado que cuando comenzamos cada día consideremos el amor, que es un principio eterno que supersede a todos los tiempos y a todas las dispensaciones. En verdad, “el cumplimiento de la ley es el amor” (Romanos 13:10) y cuando amamos, somos imitadores de Dios, porque “Dios es amor” (1 Juan 4:8).

Al considerar el asunto del amor en Mateo 5:43-48, Jesús continúa como en Sus cinco afirmaciones antitéticas anteriores, al afirmar, primero, cómo los fariseos malinterpretaban la Ley:

5:43. “Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo”.

Esto no es la Ley; simplemente es una enseñanza de la Ley. Jesús la cita tal y como los fariseos la enseñaban, mostrando cómo es que ellos quitaban y agregaban a las Escrituras lo que no estaba escrito. La tradición rabínica usaba Levítico 19:16-19 para definir “prójimo” como “tu pueblo” (v. 16), “tu hermano” (v. 17), y “los hijos de tu pueblo” (v. 18).

Las doce citas de Levítico 19:18 en el Nuevo Testamento, utilizan la palabra plesión para prójimo (Strong G4139, vecino, prójimo). Es bien conocido que los líderes judíos religiosos no consideraban a cualquier persona como su prójimo, o vecino. Plummer comenta sobre esto de la siguiente manera: “Este asunto era de suma importancia para el judío de ese entonces. Lightfoot cita de Maimonides que ‘Él hace excepción de todos los gentiles cuando dice, tu prójimo’. Un israelita que mate a un extraño, no es reo de muerte por el Sanedrín porque dice, ‘si alguien levanta su mano en contra de su prójimo’” (Alfred Plummer, Luke, Edinburgh: T&T Clark, 1953, p. 285).

Geldenhuys acierta que los judíos tratan de negar este concepto limitado de ‘prójimo’: “Se alega por parte del lado judío que los judíos ya en ese tiempo, usaban el concepto del ‘amor al prójimo’ en el sentido más amplio de el ‘amor hacia todos los demás’. Esto, sin embargo, lo contradice Strack-Billerbeck, quien dice que, ‘toda la información que tenemos disponible, indica que los líderes religiosos judíos consideraban únicamente a sus conciudadanos como su prójimo. Según el Hakala, el prójimo israelita es un miembro de la nación, pero no lo es una persona que no es un israelita’” (Norval Geldenhuys, Luke, Grand Rapids: Eerdmans Publishing Company, 1966, p. 313).

Las palabras quitadas por las enseñanzas rabínicas eran, “como a ti mismo”. De esta manera, la Ley enseñaba algo que los fariseos no podían hacer: ¡amar a los demás como a ellos mismos! En Lucas 18:9-14, Jesús ilustra esto al decir: “A unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros, dijo también esta parábola: (v. 9) El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano (v. 11)”. El fariseo “oraba consigo mismo”. Todas las personas que se auto justifican no tienen cabida para el amor del prójimo, porque tienen un amor para sí mismos que es mucho más grande. A pesar de eso, cada vez que este versículo se cita, las palabras “como a ti mismo” aparecen en el texto (Mateo 5:43; 19:19; 22:39; Marcos 12:31; Lucas 10:27; Romanos 13:9-10; Gálatas 5:14; Santiago 2:8).

Luego hay cinco palabras agregadas por estos maestros que se auto-justificaban a sí mismos: “Y aborrecerás a tu enemigo”. Tan malo es agregarle como quitarle algo a la Palabra de Dios. El Antiguo Testamento no enseñaba el odio hacia el enemigo a nivel personal. De hecho, Dios dice en Levítico 19:34, solo dieciséis versículos más adelante, “Como a un natural de vosotros tendréis al extranjero que more entre vosotros, y lo amarás como a ti mismo; porque extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto. Yo Jehová vuestro Dios”. Proverbios 25:21 dice, “Si el que te aborrece tuviere hambre, dale de comer pan, y si tuviere sed, dale de beber agua”.

Alguien puede seguramente darse cuenta de que en los Salmos imprecatorios (de juicio), hay lugar para la venganza, como es el caso del Salmo 139:20-22. Este Salmo habla sobre el odio hacia los hombres malvados quienes hablan en contra de Dios: “Porque blasfemias dicen ellos contra ti; tus enemigos toman en vano tu nombre. ¿No odio, oh Jehová, a los que te aborrecen, y me enardezco contra tus enemigos? Los aborrezco por completo; los tengo por enemigos”. Estos hombres malvados eran los que adoraban a los ídolos y les sacrificaban niños, quemándolos como ofrendas. Este sentimiento era el aspecto nacional de la ira y del odio hacia la idolatría. Aun Cristo pronunció juicio oficial y ayes sobre los escribas y los fariseos. Algunos de Sus comentarios más duros fueron hechos en Mateo 23. Allí Cristo les dice “hipócritas” (vv. 13-15), “insensatos y ciegos” (vv. 17 y 19), y “serpientes, generación de víboras” (v. 33). En Juan 2:15-17, Jesús hizo un azote de cuerdas con Sus propias manos “y haciendo un azote de cuerdas, echó fuera del templo a todos, y las ovejas y los bueyes; y esparció las monedas de los cambistas, y volcó las mesas; y dijo a los que vendían palomas: Quitad de aquí esto, y no hagáis de la casa de mi Padre casa de mercado. Entonces se acordaron sus discípulos que está escrito: El celo de tu casa me consume”.

Recordemos que cuando el Mesías retorne a la tierra para empezar Su reino de mil años, habrá personas que nacerán durante esos mil años de aquellos que perseveraron a través de los siete años de la gran tribulación; el Rey reinará con vara de hierro, y “el pecador de cien años será maldito” (Isaías 65:20).

Sin embargo, personalmente, el amor de Cristo se extiende a cubrir a todas las personas, aun aquellas responsables por Sus sufrimientos y muerte. Una de las últimas peticiones de Jesús fue, “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen” (Lucas 23:34). Ese mismo amor se extiende para cubrirlo a usted hoy también, cuando usted desee conocerlo como su Salvador personal. Luego, “en el cumplimiento de los tiempos”, usted vivirá con Él en gloria.

Lea la Parte 21

La Película de Jesús

¿Cómo llegar a ser un cristiano?

¿Cómo llegar a ser un cristiano? Un cristiano es una persona que es un seguidor de Jesucristo, quien ha creído en Él. La Biblia ofrece una respuesta clara para que sepas que eres cristiano, Haga Click Aquí.

La Biblia en Audio